LOS MILAGROS DE JESÚS: EL LEPROSO.

“Vino a Él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. Y así que Él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquel, y quedó limpio. Entonces le encargó rigurosamente,…

EL YO SOY ES LA CRUZ VACÍA

Habiendo dicho Jesús estas cosas salió con sus discípulos al otro lado del torrente de cedrón donde había un huerto en el cual entró con sus discípulos y también Judas el que le entregaba conocía aquel lugar porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos. Judas pues tomando una compañía de soldados…